Dulces, nobles, transparentes… ellos brillan cuando están juntos. Guada y Jay tienen una luz que llevaran por cada camino que elijan andar.
Unidos por el destino y por la fe. Se complementan, se completan. Un amor más fuerte que el roble, un amor que construyeron día tras día, un amor que se les nota en los ojos.
Cosecharas los que siembras…y sin dudas ellos sembraron solo cosas lindas!
Gracias por hacernos parte de esta historia!
QUE VIVA EL AMOR!